




Cuatro especialidades que trabajan de manera articulada para acompañar el proceso de cada niño desde una mirada completa.
Mejora de pronunciación y fluidez
Aumento del vocabulario
Confianza para expresarse en casa y en el aula
Trabajamos en las habilidades del día a día: juego, atención, motricidad fina y gruesa, alimentación y autonomía en rutinas.
Acompañamos emociones, conductas y vínculos. No juzgamos, comprendemos. Trabajamos con el niño y también con los adultos que lo rodean.
Trabajamos postura, fuerza, equilibrio y movimiento para que el cuerpo acompañe el desarrollo del niño con seguridad y autonomía.
Mejora de pronunciación y fluidez
Aumento del vocabulario
Confianza para expresarse en casa y en el aula
Más independencia para vestirse, comer, jugar
Mejor coordinación y menos torpeza motriz
Estrategias para organizarse mejor en casa y en el colegio
Mejor regulación emocional y menos berrinches
Herramientas para manejar ansiedad, miedos y frustración
Orientación a padres para acompañar sin culpas
Mejor postura y marcha
Mayor seguridad al caminar, correr y jugar
Prevención de caídas y dolores innecesarios

Crecer junto a mi hermano, quien adquirió una discapacidad en la infancia, me permitió conocer el mundo de las terapias desde un lugar muy especial: no solo como profesional, sino como familia.
Desde muy pequeña entendí algo que marcó mi camino para siempre.
El verdadero valor de este trabajo no está en lo económico.
Está en esos momentos que parecen pequeños, pero que para una familia significan todo: cuando un niño pronuncia una palabra que antes no podía, cuando logra regular sus emociones o cuando empieza a conquistar pequeñas autonomías que cambian su vida.
Ahí entendí que las terapias no son solo procesos clínicos.
Son procesos profundamente humanos.
De esa historia nace CFR.
Un espacio donde la mirada terapéutica siempre va acompañada de algo igual de importante: comprensión, empatía y amor por cada proceso.
" Estamos infinitamente agradecidos por el apoyo con Zoé.
Hemos visto una gran mejora en su confianza y en su pronunciación.
Nuestra fonoaudióloga definitivamente hizo un trabajo maravilloso.
Muchísimas gracias por todo su apoyo."
"Las terapias le han ayudado muchísimo a mi hija.
Gracias a la terapeuta, ahora habla más fluido y tiene más confianza para socializar."
"Estamos muy contentos y entusiasmados con el trabajo que está realizando la fonoaudióloga.
Hemos notado una mejoría significativa en el lenguaje de Jerito desde que comenzó su proceso.
Gracias también a todos ustedes por el apoyo en este camino."
Comer le toma mucho tiempo o rechaza varias texturas.
Habla poco para su edad o usa más gestos que palabras.
A veces te cuesta entender lo que dice.
Le cuesta hacer amigos.
Se muestra inseguro o dependiente.
Le cuesta usar tijeras, lápiz o colorear.

Es muy sensible a ruidos, luces o ciertas telas.
No tolera ensuciarse las manos o la cara.
Le cuesta usar tijeras, lápiz o colorear.
Se distrae con facilidad y le cuesta seguir instrucciones.
Se le dificulta correr, saltar o usar bien sus manos.
¿Identificas alguna de estas señales en tu hijo?
